El proceso productivo de la industria azucarera es autosustentable y es un ejemplo a seguir por el aprovechamiento integral que hacen de su insumo básico de producción que es la caña de azúcar. Con el residuo de la molienda de la caña de azúcar (bagazo) los ingenios producen vapor y con él generan su propia energía eléctrica para la operación de los equipos de fabricación de azúcar y alcohol, y en algunos casos entregan a la red pública sobrantes de energía eléctrica disponible. Con el residual de vapor sobrante de la generación de energía eléctrica alimentan los procesos productivos para la fabricación de azúcar y alcohol. La industria azucarera autogenera 1.600 megavatios (MW) por día, que se utiliza para consumo propio, y esto significa un ahorro de energía eléctrica de la red pública. También venden actualmente a la red pública 152 MW por día. En definitiva, la autogeneración y la venta de energía de la industria azucarera ahorran al sistema nacional un total de 1.752 MW por día, que en gran parte se traduce en ahorro de gas natural. En relación con la energía total consumida, el volumen de gas natural utilizado es mínimo, porque a partir de su principal residuo agrícola, el bagazo, producen la energía eléctrica y vapor que requieren sus procesos productivos, y solo están consumiendo gas natural en cantidades menores, pero que son indispensables para sostener la marcha productiva. Importantes inversiones en equipamiento y tecnología se han realizado en los últimos seis años en la mayoría de las empresas del sector azucarero para conseguir la independencia de la provisión de gas natural, proceso que aun continuará en los próximos años.
El objetivo es reducir el consumo de gas
Los ingenios apuntan a lograr un aprovechamiento total de la caña de azúcar.